Home » » El criterio de cancelar las series tv cuando aun no han terminado su programacion inicial.

El criterio de cancelar las series tv cuando aun no han terminado su programacion inicial.

Netflix, Series: 5 shows más populares que fueron cancelados por la  plataforma de streaming | Anne with an E | Chilling adventures of Sabrina | Series  cancelada de netflix | que ver

El criterio de cortar las series tv cuando aun no han terminado su programacion inicial previstas es justo?

  1. ChatGPT dijo:

    No siempre. Cortar una serie antes de completar la programación inicialmente prevista puede ser una decisión económicamente racional, pero no necesariamente es justa desde el punto de vista del público, los creadores o incluso de la calidad cultural de la televisión.

    Hay que distinguir entre lo que es legal/contractualmente posible, lo que es empresarialmente conveniente y lo que resulta justo para el espectador.

    ¿Por qué las cadenas cancelan series antes de lo previsto?

    Una cadena o plataforma puede haber anunciado, por ejemplo, una temporada de 20 episodios, pero decidir emitir solamente 10. Las razones habituales son:

    • Baja audiencia: la serie no consigue suficientes espectadores para justificar su coste.
    • Elevado coste de producción: una serie puede resultar demasiado cara en relación con los ingresos que genera.
    • Cambio en la estrategia de programación: la cadena descubre que otro contenido atrae más público.
    • Publicidad insuficiente: en la televisión tradicional, una audiencia menor significa menos ingresos publicitarios.
    • Problemas de producción: conflictos entre actores, guionistas, productores o dificultades presupuestarias.
    • Competencia: otra serie o programa puede estar obteniendo mejores resultados en el mismo horario.
    • Decisiones de la plataforma: en el streaming, no importa solamente cuántas personas comienzan una serie, sino cuántas la terminan y cuánto contribuye a mantener suscripciones.

    ¿Es justo para el espectador?

    Aquí aparece el principal problema.

    Cuando una persona comienza una serie, invierte tiempo y desarrolla expectativas. Si la historia queda inconclusa, siente que esa inversión ha sido desperdiciada.

    Por ejemplo, imaginemos una serie anunciada como una historia de tres temporadas. La primera temporada termina planteando varios misterios y conflictos, pero la producción es cancelada inmediatamente.

    El espectador queda con:

    • personajes sin desarrollar,
    • conflictos sin resolver,
    • misterios sin explicación,
    • una historia sin final.

    Desde esta perspectiva, la cancelación puede ser legítima empresarialmente pero injusta narrativamente.

    El problema de la confianza

    Existe además una cuestión más profunda: la confianza entre la plataforma y el espectador.

    Si una plataforma consigue que millones de personas comiencen una serie y posteriormente la cancela sistemáticamente cuando no alcanza determinados niveles de rentabilidad, el público puede aprender una lección:

    "No merece la pena empezar una serie nueva porque quizá nunca tenga final."

    Esto puede ser contraproducente.

    El espectador podría empezar a preferir:

    • series ya terminadas,
    • miniseries,
    • películas,
    • producciones con pocas temporadas.

    Es decir, las cancelaciones prematuras pueden perjudicar la propia disposición del público a invertir tiempo en nuevas series.

    Pero también sería injusto exigir que todas continúen

    Hay que considerar la otra parte.

    Producir una serie cuesta muchísimo dinero. Si una producción tiene una audiencia muy pequeña, obligar a la empresa a continuar indefinidamente tampoco sería razonable.

    Imaginemos una serie que cuesta 10 millones de dólares por episodio y tiene una audiencia mínima. Mantenerla solamente para proporcionar un final satisfactorio a sus seguidores puede implicar utilizar recursos que podrían destinarse a otras producciones.

    Por eso el problema no es tanto cancelar como cancelar sin tener en cuenta las expectativas creadas.

    Un criterio más justo

    Una política razonable sería establecer desde el principio un compromiso proporcional con el público.

    Por ejemplo:

    • Si una serie se presenta como una miniserie cerrada, debe tener un final.
    • Si se anuncia una temporada completa, debería intentarse completar esa temporada.
    • Si una serie termina con un gran cliffhanger y posteriormente es cancelada, la productora podría ofrecer un episodio especial, película o resumen que cierre la historia.
    • Las plataformas podrían informar con mayor transparencia sobre si una producción está concebida como historia cerrada o como proyecto susceptible de cancelación.
    • Las series nuevas podrían diseñarse con temporadas relativamente autocontenidas, de modo que una cancelación no deje al espectador completamente sin conclusión.

    ¿Y si la serie ya tenía episodios encargados?

    Aquí la cuestión es todavía más discutible.

    Si una cadena anuncia públicamente una temporada de 20 episodios y, después de producir 10, decide no emitir los otros 10, existen dos problemas diferentes:

    Desde el punto de vista empresarial: puede ser razonable si la audiencia es desastrosa.

    Desde el punto de vista del espectador: resulta problemático porque el público confiaba en que esos episodios formarían parte de la experiencia anunciada.

    Por eso sería más justo que, cuando los episodios ya están producidos, se emitieran o se pusieran a disposición del público, salvo circunstancias excepcionales.

    La cuestión ética

    En el fondo hay una tensión entre dos principios:

    La empresa:

    "Tengo derecho a dejar de invertir en un producto que no funciona."

    El espectador:

    "Yo invertí mi tiempo porque ustedes me ofrecieron una historia que aparentemente continuaría."

    Ambos argumentos son legítimos.

    Por eso yo no diría que toda cancelación anticipada es injusta. Diría que es injusta especialmente cuando la empresa obtiene el beneficio de captar al espectador mediante una historia continuada y después abandona esa historia sin ofrecer ningún mecanismo de cierre.

    Una solución especialmente interesante

    Podría aplicarse el principio de "final mínimo garantizado": cada serie debería diseñarse de modo que, aunque sea cancelada después de una temporada, exista algún episodio final o recurso narrativo capaz de cerrar razonablemente la historia principal.

    No hace falta garantizar cinco temporadas. Sí debería garantizarse, en la medida de lo posible, que el espectador no quede atrapado en una historia deliberadamente inconclusa.

    En ese sentido, el auge del streaming ha creado una paradoja: tenemos más series que nunca, pero también existe mayor riesgo de que muchas historias sean abandonadas antes de alcanzar el final que sus creadores habían previsto.

Comparte este artículo :

0 Comments:

Publicar un comentario

Cine y Series de Cabecera en Pinterest

Cine y Series de Cabecera en Facebook

 
--